Madrid cierra 2010 con un crecimiento negativo del gasto en medicamentos

Jueves, 13 de Enero de 2011
SIC

El sistema público registró el año pasado un decremento del gasto del -0,29%. Es el mayor descenso contabilizado en el capítulo farmacéutico hasta la fecha Si se mantiene este escenario, habrá farmacias que podrían entrar en pérdidas por la aplicación de una política de precios y descuentos excesivamente gravosa Por primera vez desde que se computan los datos del gasto en medicamentos, el crecimiento de la facturación de recetas al Sistema Nacional de Salud en la Comunidad de Madrid fue negativo en 2010. En total, el gasto acumulado ascendió a 1.319,8 millones de euros el pasado ejercicio, lo que supone una reducción del -0,29 por ciento respecto a 2009.El impacto de los dos recortes de precios impuestos por el Gobierno de la nación en 2010 se ha traducido en una reducción del precio medio de la receta del 0,70 por ciento respecto a 2009, hasta situarse en 14,02 euros de PVP.A diferencia de otros ejercicios, el incremento del número de recetas fue moderado en 2010 y no ha podido compensar el descenso de los precios. El año pasado se facturaron un 2,96 por ciento más de prescripciones, lo que eleva el total anual de recetas del Sistema Nacional de Salud en Madrid a 107,3 millones.La caída de la facturación líquida deja en una precaria situación a la farmacia madrileña, ya que tuvo que aportar un total de 38,5 millones de euros al sistema público en 2010, debido a la aplicación de un sistema de deducciones vigente desde el año 2000. Por otra parte, las oficinas de farmacia también se han visto afectadas con la imposición del nuevo descuento del 7,5 por ciento en los medicamentos no genéricos ni sometidos a precios de referencia (Real Decreto-ley 8/2010) en la facturación mensual del sector desde el pasado mes de junio. Esta deducción ha ahorrado al sistema público 41,9 millones de euros adicionales en 2010, de los que las farmacias de la Comunidad de Madrid han desembolsado directamente 11,7 millones de euros.Para el presidente del COFM, Alberto García Romero, si no se corrigen las drásticas medidas de contención impuestas por el Gobierno de la nación, van a condenar a pérdidas a un número importante de las farmacias. En su opinión, los datos de 2010 no suponen un cambio de tendencia del gasto, ya que apenas se ha conseguido frenar la prescripción de recetas, sino que son reflejo de una política de reducción de precios agresiva y agotada, que está poniendo en riesgo la viabilidad de una farmacia que garantiza un servicio y empleo estable de calidad, y que ha demostrado ser solidaria con la sostenibilidad del sistema público.